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jueves, 10 de abril de 2014

LAS CARAS





Las caras de los hombres que en mi vida he encontrado
me persiguen y viven adentro de mi espíritu.
Las caras de los hombres que he encontrado en mi vida
me miran y me abruman.
Podría dibujarlas pero nunca me atrevo.
Algunas tienen cuerpos y llevan en las manos
anillos y collares, flores de terciopelo,
algunas son mansiones, son jardines, son ríos,
algunas son un viaje, una playa, un desierto.
Algunas son de mármol, algunas son fenicias,
algunas son romanas, griegas y perniciosas
con los rasgos borrados.
Algunas tienen penas, muchas penas algunas,
y largas cabelleras que lloran en el viento.
Algunas son horribles, casi siempre me advierten
que un peligro me acecha.
Algunas tienen horas marcadas en los ojos
y son como clepsidras,
me despiertan de noche.
Algunas me quisieron
y movieron los labios para decir mi nombre.
Algunas no entendieron nunca lo que les dije
ni supieron por qué las miré largamente.
Algunas son anónimas
llevan frutas y fuentes, manos de terracota,
como las estaciones.
Algunas se arrodillan, buscan algo en la tierra.
Algunas como pájaros siempre estiran el cuello.
Algunas se inclinaron
y escribieron sus nombres sobre mi corazón
sin que yo lo advirtiera.
Algunas fueron mías, algunas se alejaron
y perdieron su sexo, su virtud y su candor;
fueron como la imagen
del infierno en el mundo
que tratamos, en vano, de olvidar.
Algunas fueron deidades
que no olvidaré nunca.



Silvina Ocampo (Buenos Aires, 28 de julio de 1903 - Buenos Aires, 14 de diciembre de 1993) 

martes, 8 de septiembre de 2009

SI SOY EN VANO AHORA LO QUE FUI...


Si soy en vano ahora lo que fui,

como la blanda y persistente arena

donde se borra el paso que la ordena,

no he sufrido bastante, amor, por ti.



Ah, si me hubieras dado sólo pena

y no la infiel intrépida alegría

tu crueldad no me lastimaría,

no podría apresarme tu cadena.



Quiero amarte y no amarte como te amo;

ser tan impersonal como las rosas;

como el árbol con ramas luminosas



no exigir nunca dichas que hoy reclamo;

alejarme, perderme, abandonarte,

con mi infidelidad recuperarte.

martes, 4 de agosto de 2009

QUISIERA SER TU PREDILECTA ALMOHADA


Quisiera ser tu predilecta almohada

donde de noche apoyas tus orejas

para ser tu secreto y ser las rejas

de tu sueño: dormida o desvelada

ser tu puerta, tu luz cuando te alejas,

alguien que no trató de ser amada.

Huir de la ansiedad que está en mis quejas,

poder a veces ser lo que soy, nada,

no tener nunca miedo de perderte

con variación y honda infidelidad,

jamás llegar por nada a concederte

la tediosa y vulgar fidelidad

de los abandonados que prefieren

morir por no sufrir, y que no mueren.